2 de julio
Cada día es una copia idéntica del anterior, la desmotivación es absoluta. Hemos entrado en una dinámica irreversible donde la plantilla ya no espera absolutamente nada de la empresa.
Hemos alcanzado un punto de inflexión casi definitivo. La realidad es clara, la única solución real es que Adelte desaparezca de nuestras vidas para siempre.
Incluso si se llegara a algún tipo de acuerdo parche, la confianza está rota. Es completamente imposible volver a trabajar con las ganas, el compromiso y la ilusión de antes.