14 de junio
Una jornada más de huelga en la que, como no podía ser de otra forma, el abuso de los servicios mínimos neutraliza el impacto real de la protesta. Y es que, aun con todo el personal de turno, resulta imposible cubrir la carga de trabajo.
Como consecuencia, continúan las situaciones de extrema tensión por la falta de medios: pasajeros esperando, otros que tienen que embarcar con la ayuda de las compañías y algunos que aguardan a ser recogidos fuera del avión, ya que las tripulaciones y los propios viajeros se cansan de esperar y los vuelos tienen un horario estricto que cumplir.
Ante esto, tan solo queda esperar que las sanciones a Adelte sean cuantiosas y que la empresa empiece a sopesar qué es lo que más le conviene.