Día 21 de huelga

15 de junio

Resulta incomprensible que para el día de hoy la empresa convoque a los sindicatos sin presentar ninguna propuesta concreta y además, mañana tienen una reunión en el TAMIB que va a resultar una maniobra estéril porque no hay nada nuevo que proponer y lo único que se hace es perder el tiempo y evidencia una falta de consideración hacia la plantilla.

Hay quienes quieren que la huelga termine para que la empresa actual se vaya de una vez. Sin embargo, la verdadera incógnita es otra: ¿buscan éstos realmente el cambio de empresa, o lo que quieren es que no se vaya para conservar su status por cuanto más tiempo mejor?.

Si entrara una nueva dirección viendo el panorama actual seguramente optaría por hacer una limpieza profunda en la oficina, foco de todos los conflictos y problemas.

Por otra parte, el control de la huelga ha desaparecido, los retrasos han dejado de importar. Da exactamente igual si hay 2, 3, 15 o 20 aviones en tierra sin cubrir, si falta personal para el embarque o si los pasajeros se quedan tirados. El descontrol es absoluto y el caos se ha convertido en la norma; a todos, incluida la cúpula directiva, les da exactamente lo mismo. Esto ya es un «sálvese quien pueda».​El desenlace es completamente incierto, no se ve el final y no existe una solución fácil, pero tampoco voluntad por parte de la empresa. Para colmo, Aena no responde. Es ahí donde se hace evidente el abandono total del servicio y el verdadero interés de Aena: el negocio y solo el negocio. Lo de velar por el bien de los pasajeros pasó a la historia; ya no importa nada.

Día 20 de huelga

14 de junio

Una jornada más de huelga en la que, como no podía ser de otra forma, el abuso de los servicios mínimos neutraliza el impacto real de la protesta. Y es que, aun con todo el personal de turno, resulta imposible cubrir la carga de trabajo.

Como consecuencia, continúan las situaciones de extrema tensión por la falta de medios: pasajeros esperando, otros que tienen que embarcar con la ayuda de las compañías y algunos que aguardan a ser recogidos fuera del avión, ya que las tripulaciones y los propios viajeros se cansan de esperar y los vuelos tienen un horario estricto que cumplir.

Ante esto, tan solo queda esperar que las sanciones a Adelte sean cuantiosas y que la empresa empiece a sopesar qué es lo que más le conviene.

Día 19 de huelga

13 de junio

La mañana del sábado, entre las 10:00 y las 12:00 horas, decenas de empleados del servicio PMR se concentraron en una ruidosa protesta frente a la terminal de llegadas del aeropuerto de Palma (específicamente junto a la parada de autobuses de la EMT). El objetivo principal era visibilizar la precariedad de sus condiciones y la falta de avances en las negociaciones colectivas.

1. El detonante: El fracaso en las negociaciones

Las protestas, que ya venían arrastrándose con paros parciales desde el mes de mayo, se han recrudecido debido a la postura de la empresa concesionaria del servicio, Adelte. Según el comité de empresa, la última oferta presentada por la patronal contemplaba condiciones laborales e incluso salariales inferiores a las que la plantilla tiene estipuladas actualmente. Los portavoces critican que la empresa muestra una «falta de voluntad real» para negociar mejoras.

2. Denuncias de precariedad extrema

Los diarios se hacen eco de las duras quejas de la plantilla, que denuncia trabajar bajo una gran presión organizativa y psicológica diaria:

  • Jornadas extenuantes: Se han llegado a reportar turnos de hasta 17 horas en momentos de máxima afluencia.
  • Falta de personal: El volumen de trabajadores actuales es insuficiente para cubrir la alta demanda de la temporada turística.
  • Caos y desorganización: Denuncian una continua modificación de las jornadas laborales a última hora, lo que les imposibilita la conciliación familiar, el descanso mínimo y la organización de sus vacaciones.
  • Presión y amenazas: Algunos empleados afirman haber sufrido presiones y temor a represalias por quejarse de la gestión del servicio.

3. Escalada del conflicto: Huelga indefinida inminente

El eco mediático del sábado no solo se centró en la concentración en sí, sino en el importante anuncio de cara a los próximos días: las negociaciones se han roto por completo.

Tras haber sido respaldada por el 96% de la plantilla en una asamblea previa, los sindicatos han ratificado que a partir del próximo miércoles 17 de junio el servicio irá a una huelga total e indefinida (las 24 horas del día). Los portavoces afirmaron ante los micrófonos de la prensa local que están decididos a «llegar hasta el final» si no se dignifica su labor.

4. Impacto en los pasajeros vulnerables

La prensa subraya la preocupación ante el inminente colapso de la asistencia en el aeropuerto en plena temporada alta. Aunque los trabajadores lamentan que las consecuencias acaben afectando a las personas con movilidad reducida (el eslabón más vulnerable de la cadena), recuerdan que la responsabilidad recae sobre la gestión de la concesionaria y la inacción de Aena, que genera enormes beneficios económicos mientras asume la precarización del personal subcontratado.

Día 18 de huelga

12 de junio

Otro día más de desastre continuo: tramos horarios muy difíciles de gestionar, servicios mínimos al máximo, correr de un lado a otro, pérdidas de vuelos y largas esperas. Los vuelos de llegada se quedan aguardando y la situación en la zona de equipajes es aún peor.

La noche es devastadora; si durante el día se vive un caos, de noche es indescriptible. Una auténtica vergüenza.

Día 17 de huelga

11 de junio

Hoy ha sido uno de esos días duros; duros para todos. La jornada ha estado marcada por la pérdida de vuelos, situaciones de extremo estrés y pasajeros frustrados y cansados de esperar. Y, a pesar de todo, la situación sigue igual, nada cambia. AENA, lejos de mediar para encontrar una solución a este problema, prefiere mirar hacia otro lado.

Mientras tanto, la adjudicación del servicio de PMR (Personas con Movilidad Reducida) para el lote 4, que corresponde a las Illes Balears, ha quedado desierta. Ninguna empresa quiere presentarse a lo que consideran una gran estafa por parte de AENA, una entidad que solo busca beneficios sin asumir ni una sola responsabilidad.

Día 16 de huelga

10 de junio

Todo continúa igual: momentos de estrés, falta de personal y una gran cantidad de vuelos perdidos. Hay pasajeros que optan por embarcar por su cuenta y otros que están completamente cansados de esperar. Incluso las compañías aéreas reclaman asistencia porque hay usuarios que llevan más de una hora aguardando.

Lo peor de todo es que no se prevén cambios; se ha entrado en una dinámica en la que esta situación ya se ha normalizado, convirtiendo las largas esperas y las pérdidas de vuelos en lo habitual.

Día 15 de huelga

9 de junio

Un día más, tanto los pasajeros como los trabajadores vuelven a sufrir los efectos de esta huelga y sus correspondientes paros parciales. Aunque durante estos paros se hace evidente la falta de personal —incluso con unos servicios mínimos superiores al 95%—, la realidad es que la escasez de plantilla se sufre también en el día a día, fuera de los periodos de huelga.

A pesar de esta situación, los trabajadores siguen dándolo todo y haciendo lo posible para que ningún pasajero se quede en tierra. Mientras tanto, la empresa continúa sin mostrar disposición al diálogo y niega la evidencia; en lugar de aumentar las horas del personal que ya tiene contratado, opta por incorporar a nuevos trabajadores, consolidando la precariedad como la tónica dominante.