Solo queda la firma de lo pactado entre Adelte y el comité. Parece que ya está todo arreglado, como si de la noche a la mañana los problemas hubieran desaparecido. Sin embargo, la realidad es bien distinta. Cualquier persona desde fuera podría pensar que, al finalizar la huelga, todo vuelve a funcionar sobre ruedas. Qué gran mentira y qué enorme decepción.
Seguimos trabajando bajo mínimos. Afrontamos tramos horarios en los que apenas hay personal para cubrir las llegadas y las salidas, por no hablar de las facturaciones y de las asistencias amontonadas en el 321donde las escenas de caos y crispación son constantes. En la zona de embarques, la acumulación de asistencias es tal que los pasajeros deben esperar de pie al no haber un solo sitio libre.
Las llegadas son una vergüenza, aviones calzados sin poder cubrir y asistencias esperando indefinidamente para acompañar a los usuarios a recoger sus equipajes o salir de la terminal. Un verdadero caos, un desastre, un despropósito intolerable.
Mientras tanto, Adelte ya está a otra cosa y su jefe de servicio parece cantar victoria tras el acuerdo de la huelga, cuando ha sido él el principal causante de todo este descalabro.
Pero que quede claro: aquí seguiremos trabajando. No lo haremos por la empresa ni por su jefe de servicio; lo haremos por los pasajeros y por nuestra propia dignidad como trabajadores, ofreciendo lo mejor de nosotros cada día. Solo esperamos que Adelte se vaya de una vez y se lleve consigo al jefe de servicio y al ejército de rémoras que le acompañan, quienes no hacen más que mentir para justificar los retrasos y las quejas acumuladas de usuarios y compañías.
Por fin ha terminado la huelga, ¿y ahora qué? Seguimos exactamente igual.
La realidad diaria del servicio es insostenible:
Falta de personal y recortes de horas: Vamos con retraso constante y la plantilla no da abasto.
Pasajeros perjudicados: Personas que pierden vuelos o que se ven obligadas a embarcar por su cuenta porque no hay nadie para atenderlas.
Aviones desatendidos: Asistencias sin cubrir mientras las aerolíneas no paran de llamar.
Descontrol total con los medios: En el mejor de los casos —y en días con «bastante» personal— hay solo 3 o 4 personas para atender todas las llegadas. ¿El resultado? Sillas de ruedas abandonadas por todo el aeropuerto: paradas de taxi, autobuses, aparcamientos…
Todo esto no es casualidad; es el reflejo de una pésima gestión. Caímos en una espiral destructiva basada en el «es lo que hay», donde nos hemos acostumbrado a trabajar mal y bajo condiciones deplorables.
Por todo esto, la pregunta es obligada: ¿En qué ha beneficiado realmente esta huelga? ¿Qué mejoras van a llegar? ¿Habrá más personal, más horas y más medios, o seguiremos sumidos en este caos diario hasta que Adelte finalice su concesión?
Es imposible trabajar en peores condiciones. Nos enfrentamos a turnos completamente desmantelados y sin personal, mientras el volumen de asistencias no deja de aumentar. Todo el mundo corre, llegamos tarde a todo y hay aviones en tierra sin cubrir. El estrés se ha apoderado de la plantilla, lo que se traduce inevitablemente en un servicio deficiente y pasajeros indignados. Nunca antes se había trabajado de una manera tan pésima y deplorable.
Mientras este caos ocurre a diario, Adelte y su jefe de servicio miran hacia otro lado. Se niegan a ver la realidad y, para colmo de males, pretenden chantajearnos: condicionan la negociación del fin de la huelga a que el comité retire todas las denuncias interpuestas contra la empresa por las infracciones cometidas durante este periodo. Son unos sinvergüenzas y unos caraduras; no hay otra forma de definirlos.
Mientras tanto, somos los trabajadores quienes debemos seguir soportando condiciones nefastas, una presión insoportable y la falta crónica de personal, cargando además con la culpa de los retrasos y las pérdidas de vuelos provocados exclusivamente por la negligencia de Adelte.
Aquí tenéis un resumen detallado y estructurado de toda la actualidad publicada sobre la huelga indefinida de los trabajadores del servicio de asistencia a Personas con Movilidad Reducida (PMR) en el Aeropuerto de Palma de Mallorca.
Contexto y Estado Actual del Conflicto
La huelga, convocada por el Comité de Empresa contra la adjudicataria del servicio, ADELTE Transporte y Servicios EFS, tiene un carácter parcial e indefinido.
Aunque el inicio de los paros estaba programado originalmente para el lunes 25 de mayo, la plantilla decidió suspender temporalmente las movilizaciones durante esa jornada para intentar un acuerdo de última hora. Sin embargo, las negociaciones se rompieron definitivamente, lo que provocó que los paros arrancaran formalmente el martes 26 de mayo. Según los sindicatos, el 85% de los trabajadores rechazó la propuesta de la empresa de mantener congelada la huelga sin presentar una oferta formal por escrito.
¿El por qué de la huelga?
Los representantes de los trabajadores denuncian una situación laboral «insostenible» marcada por la improvisación constante y el colapso organizativo. Los puntos clave de sus reclamaciones son:
Incumplimiento de acuerdos previos: La empresa no ha respetado los pactos firmados anteriormente en los que se comprometía a publicar los turnos con suficiente antelación y a garantizar la estabilidad de las jornadas.
Abuso en la ampliación de horas: Ante la falta estructural de personal, se recurre sistemáticamente a ampliaciones de jornada improvisadas en contratos a tiempo parcial (notificadas muchas veces el mismo día).
Las cifras: Denuncian que en 2024 se realizaron más de 9.000 horas improvisadas. Solo en abril de este año ya se superaron las 1.800 horas.
Falta de conciliación y seguridad: Exigen protocolos claros de desconexión digital y critican el empeoramiento de las condiciones de seguridad en la pista.
Calendario y Horarios de los Paros
Al tratarse de una huelga de paros parciales y escalonados, las franjas horarias afectadas varían según el día de la semana, distribuyéndose así:
Lunes, miércoles y viernes: Paros de 12:00 a 15:00 horas y de 18:00 a 21:00 horas.
Martes y jueves: Paros de 05:00 a 07:00 horas, de 12:00 a 14:00 horas y de 18:00 a 20:00 horas.
Sábados: Paro total de 24 horas (huelga completa).
Domingos: Paros de 12:00 a 15:00 horas y de 21:00 a 23:59 horas
La Postura de la Empresa (ADELTE)
Por su parte, la empresa concesionaria ha manifestado públicamente su preocupación ante los paros, advirtiendo que la movilización amenaza la viabilidad financiera y operativa del servicio.
ADELTE solicitó de urgencia al Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible el establecimiento de servicios mínimos para mitigar el impacto en los viajeros, argumentando que la huelga coincide de lleno con las puertas de la temporada alta turística en Baleares y afecta a un colectivo vulnerable. No obstante, los sindicatos lamentaron la actitud de los portavoces de la compañía durante los careos en el Tribunal de Arbitraje y Mediación de Baleares (TAMIB), acusándolos de no tomarse en serio sus demandas.
… Y después de un fin de semana maratoniano para intentar llegar a un acuerdo o acercar posturas a petición de la directora de trabajo de las Islas Baleares, a un receso de 24 horas para el inicio de la huelga a petición de la empresa (solo para ganar tiempo o para crear un clima de máxima tensión o para que los indecisos sigan aún más indecisos por miedo a represalias) pues aún así, al final, se ha iniciado la huelga.
Falta personal, aún no se han hecho todos los llamamientos
Además los fijis y ftp bajan a 6 horas y los turnos quedan descubiertos
Además de bajar de horas, los turnos no están escalonados
Además del aumento de vuelos semanales añadir Jet2 y la TOM con lo que eso significa
Además sigue el problema de los pasaportes, hay que pasar con todos los ingleses por el montacargas, ya sabemos como funciona: desembarcar, ir al montacargas, bajarlos del ambulift, subir pmr por el montacargas, llevarlos a pasar control de pasaporte, volver al montacargas, bajarlos, volver a subirlos al ambulift, llevarlos a P3, volver a bajarlos y después acompañar con buggies. Si todo va bien el proceso tarda unos 50 minutos, pero todo depende de la cantidad de pmr que lleguen en el vuelo y como lo normal en estas compañías, el número varía de entre mínimo 4 hasta 20 asistencias por vuelo. Si se tiene en cuenta que solo se pueden bajar/subir 4 personas por la plataforma en cada viaje, pues que cada uno haga cuentas.
Eso sí, este es el aeropuerto mejor valorado de Europa según Aena, lo que ya tenemos claro es que si antes el servicio de pmr de Palma también era el mejor valorado y una referencia no solo a nivel nacional si no europeo, ahora es el peor y para nada se puede tomar como buen ejemplo de referencia.
Con el inicio de la nueva temporada, se han vuelto a manifestar problemas críticos que afectan la eficiencia operativa.
La falta de escalonamiento en los turnos provoca que el personal coincida masivamente en las horas de entrada y salida, dejando desatendidos los picos de demanda. Esta situación se agrava por una infraestructura que no permite absorber el volumen de pasajeros, generando cuellos de botella sistémicos.
La acumulación de viajeros en los mostradores de facturación invade el flujo hacia los controles de seguridad, creando una saturación insostenible.
A esto debemos sumar el impacto negativo de las obras en la Terminal D, y que actualmente afecta a la operativa ya que la terminal C soporta la mayor carga de vuelos.
Fuente: Diario de Mallorca. publicado el dia 8 de enero de 2026
POLÉMICA SERVICIO PMR AEROPUERTO | Agresión en el aeropuerto de Palma: la falta de personal en el servicio de atención a personas con movilidad reducida detona la violencia contra los trabajadoresAgresión en el aeropuerto de Palma: la falta de personal en el servicio de atención a personas con movilidad reducida detona la violencia contra los trabajadores.
Una empleada fue atacada recientemente por una pasajera que perdió los nervios tras esperar más de una hora a ser asistida.
Denuncian el colapso de un servicio que acumula un 38% más de retrasos pese al aumento de la demanda.
La situación de los trabajadores del servicio de Atención a Personas con Movilidad Reducida (PMR) en el aeropuerto de Palma ha alcanzado un punto de no retorno. Lo que durante meses fueron advertencias sobre la falta de recursos se ha convertido en violencia física. Según testimonios directos de la plantilla, una trabajadora fue agredida recientemente por una pasajera que perdió los nervios tras esperar más de una hora a ser asistida. Este incidente es el síntoma más grave de un sistema que, según los empleados, está siendo desmantelado por la empresa adjudicataria, Adelte, ante la mirada «indiferente» de Aena.
Ante la gravedad de los hechos y las denuncias de la plantilla, este medio se ha puesto en contacto con el gestor aeroportuario para recabar su postura. Sin embargo, ha optado por desvincularse del conflicto. Desde la entidad pública aseguran que, sobre los problemas operativos y laborales con Adelte, «hay que preguntar a la empresa directamente».
Los empleados consideran que Aena se desentiende de su responsabilidad como titular del aeropuerto y responsable subsidiario de que el servicio a personas vulnerables se preste con dignidad y seguridad. «Es la excusa perfecta para seguir mirando hacia otro lado mientras el servicio funciona fatal», lamentan fuentes del colectivo.
«Una persona para diez pasajeros»
Los testimonios recogidos por este diario describen una operativa diaria que roza lo «imposible». La denuncia es unánime: no hay personal suficiente para cubrir la demanda. «El otro día sufrimos 72 retrasos en una sola jornada y las compañías no dejan de quejarse», relata uno de los afectados. El cuello de botella más crítico se produce en el área de llegadas, donde denuncian que una sola persona debe atender todas las asistencias.
«Si llegan diez asistencias a la vez, ¿cómo va a hacerse cargo un solo trabajador de diez pasajeros, sus equipajes, sacarlos al exterior, buscar a sus familiares y regresar?», se preguntan con indignación. La realidad es que el servicio se presta «uno por uno», lo que provoca colas interminables de hasta una hora. «El pasajero se cabrea y el que tiene que dar la cara es el trabajador, porque los jefes ni siquiera viven en Mallorca; están en Valencia o Canarias y solo vienen de vez en cuando», señalan.
La estrategia del «ahorro» ante la salida de la empresa
La plantilla apunta a una razón económica detrás de este abandono: Adelte finaliza su contrato este año. Según los empleados, la empresa alega estar en pérdidas para justificar la falta de inversión. «Como se van en breve y no han sacado el beneficio que querían, todo vale», denuncian. Esta falta de inversión se traduce en una carencia alarmante de herramientas básicas: no hay sillas de ruedas suficientes para atender el flujo de viajeros.
A pesar de que la infraestructura aeroportuaria ha crecido, la plantilla ha disminuido -afean los trabajadores-. «Donde antes había dos coordinadores, ahora hay uno o ninguno, y muchos días tienen que hacer extras porque no hay cobertura», explican. Las estadísticas que maneja el personal son reveladoras: mientras el volumen de trabajo ha subido un 5%, los retrasos del servicio han aumentado un 38%, lo que demuestra que la cantidad de personal es menor que el año pasado.
Fraude» de estacionalidad y vacío de quejas
En el plano laboral, la empresa se niega a realizar transformaciones de contratos a fijos, a pesar de existir una comisión de empleo obligada por ley para desbloquear este tema. Los trabajadores acusan a Adelte de utilizar al fijo discontinuo como un «falso fijo».
«El fijo discontinuo trabaja 10 meses y descansa 2. En esos dos meses de descanso, la empresa contrata a otros fijos discontinuos que terminaron antes para mantener el nivel mínimo en invierno», explican. El objetivo es mantener la apariencia de una estacionalidad que ya no existe: «Hace ya tres años que aquí no hay temporada; el extranjero viaja mucho más en invierno y el tránsito es constante todo el año».
Además, la empresa se beneficia del perfil del usuario-inciden los empleados-, que dicen que personas mayores, tras el agotamiento del viaje, prefieren no enfrentarse a trámites burocráticos. «Al no haber muchas reclamaciones oficiales ante Aena, la empresa sigue haciendo lo que le da la gana», concluyen.