Día 37 de huelga

1 de julio

El colapso del servicio, entre el abandono de Aena y el castigo al trabajador

Más momentos de caos, más escenas de colas interminables y más pasajeros descontentos. Mientras tanto, ni un solo acercamiento ni intento de mediación por parte de Aena. El servicio está completamente abandonado en manos de unos trabajadores que, en su día a día, ya hacen todo lo que pueden.

Parece que ya no importa absolutamente nada: ni los pasajeros, ni los aviones, ni las compañías, ni las pérdidas de vuelos. Nada. Solo es un día más de descontento generalizado y sin la más mínima perspectiva de mejora.

Y por si fuera poco, llega la paradoja de siempre. Como según sus «datos históricos» julio y agosto son misteriosamente «meses de poco trabajo», lo que toca ahora es una bajada de horas contractuales. El resultado es evidente: más penurias para la plantilla, más caos para el aeropuerto y menos sueldo para el trabajador.

Brillante. Vamos por el buen camino.

Deja un comentario