Día 48 de huelga

12 de julio

Punto y final a los diarios de la huelga

El valor de mantenerse firmes

Con el inicio de este período de transición, los diarios de la huelga llegan a su fin. Seguir sobrecargando de información en esta fase de espera no tiene sentido; a partir de este momento, solo informaremos si se producen hechos verdaderamente destacables o desviaciones de lo pactado.

Nuestra mayor esperanza es no tener que volver a denunciar incumplimientos sobre los acuerdos alcanzados. Deseamos, de corazón, que comience una etapa de estabilidad, caracterizada por plantillas reforzadas, condiciones dignas y el fin de los sobresaltos diarios.

El silencio cómplice de Aena

Queremos que tanto las compañías aéreas como los pasajeros comprendan que este conflicto no ha sido un capricho. Ha sido la única salida frente a un sistema que nos ahoga. En esta crisis, como ya es costumbre, Aena ha vuelto a dar la espalda a los trabajadores, a los usuarios y a las propias aerolíneas. Una vez más, el gestor aeroportuario ha demostrado estar a la altura de su verdadera naturaleza: actuar como una mera máquina recaudadora a la que solo le importan los números, nunca las personas.

La lucha ha sido dura, pero ha demostrado que la dignidad de la plantilla no está en venta. Seguiremos vigilantes.

Día 47 de huelga

11 de julio

El coste de una huelga evitable.

¿Por qué estirar la cuerda hasta romperla?

La huelga en el Aeropuerto de Palma de Mallorca finalmente parece encauzarse tras un período de conflicto que ha durado demasiado. El balance de este proceso es desolador: pasajeros al límite, trabajadores exhaustos y un servicio que, si ya venía arrastrando deficiencias graves, ha quedado completamente hundido.

Ahora que se ha alcanzado un principio de acuerdo donde la empresa, de manera sorpresiva, ha ofrecido incluso más de lo esperado, resulta inevitable hacerse las preguntas de fondo:

  • ¿Por qué ha sido necesario llegar a este extremo de asfixia? Si era viable asumir estas mejoras, ¿por qué se prefirió someter a la plantilla y a los usuarios a un desgaste tan severo?
  • ¿A qué se debe este giro de 180 grados? Es incomprensible que el responsable del servicio, que antes se enrocaba en el «no» absoluto, ahora firme un sí casi total a unas peticiones que hace semanas tachaba de imposibles.
  • ¿Por qué la dirección central tolera esta gestión? Cuesta entender cómo la cúpula de la empresa permite que la dirección local de Adelte en Palma estire la cuerda de esta manera, erosionando la reputación de la marca y destrozando la operativa en un nodo tan crítico.

La hora de la verdad: Del papel a los hechos

La desconfianza es alta y plenamente justificada. Ahora toca esperar a que los compromisos verbales pactados entre Adelte y los sindicatos se plasmen en un documento vinculante, detallado y por escrito. Solo así se podrá verificar el alcance real de los acuerdos y confirmar que esto no es, una vez más, otra maniobra de distracción o una pantomima por parte de la empresa para ganar tiempo.

Día 46 de huelga

10 de julio

Parece que las noticias sobre las negociaciones entre los sindicatos y Adelte apuntan a un desenlace positivo. De momento, todo son rumores; a falta de un comunicado oficial y por escrito, solo queda esperar.

​Sin embargo, la gran pregunta sigue en el aire: ¿Por qué se ha tenido que llegar hasta este límite? ¿Quién dentro de la empresa es el verdadero responsable de esta situación?

​Esperamos firmemente que la dirección tome nota de lo sucedido y ponga en su sitio al responsable de todo este desastre. Esto no puede volver a repetirse.

nota: ​Que el responsable de la base en Palma use como excusa una cita médica, y que un simple movimiento de cámara descubra que en realidad está en su casa, lo dice todo sobre él. Ya lo conocemos de sobra: es el rey de la pantomima y la mentira, por más que algunos sigan viviendo en una burbuja y se nieguen a ver la realidad.

​Esperamos que este tipo de faltas de respeto dejen de pasarse por alto y se tomen las medidas que corresponden.

Día 45 de huelga

9 de julio

​Es increíble que se haya tenido que llegar a esta huelga por la pura ineptitud de una sola persona.

Es indignante que la alta dirección de esta empresa —empezando por el CEO y quienes realmente toman las decisiones— parezca no darse cuenta de a quién tienen al mando de este aeropuerto. Hablamos de alguien que engaña a diario a los usuarios, manipula las razones de los retrasos y demuestra una incapacidad absoluta para gestionar. ¿De verdad nadie por encima de él lo ve, o es que les interesa mantenerlo ahí porque son incapaces de asumir el control? Qué lástima y qué pena dais.

​Aunque la huelga termine o se firme una tregua, nada va a cambiar. Añadir 8 o 10 personas con turnos de 4 horas más en un día de 24 horas es un parche inútil que no solucionará el problema de fondo: los servicios seguirán mal cubiertos y las noches serán lamentables.

Lo que realmente hace falta es traer a un medio de comunicación para que exponga públicamente las condiciones en las que trabajamos, la realidad de los turnos de noche y lo que se vive aquí a las 4 de la madrugada y en general durante todo el día en todas los puntos, llegadas, salidas, facturación.

Añadir a todo esto que un solo médico debe hacerse cargo de todo el aeropuerto, debiendo el servicio de pmr acudir a todas las emergencias médicas trasladando pasajeros al botiquín de pista o facturación y teniendo que ejercer de sanitarios ya que en muchas ocasiones nos piden a nosotros una valoración del estado del pasajero, como siempre el aeropuerto de Palma de Mallorca es una vergüenza en todo.

Día 44 de huelga

8 de julio

Hermetismo en las «negociaciones», nadie comenta, nadie dice, nadie sabe.

Sin embargo, seguimos igual ya que ni con todo el personal de turno se pueden cubrir todos los servicios, con la huelga la diferencia entre que haya o no servicios mínimos es mínima y más teniendo en cuenta que en julio y agosto se ha bajado al personal de horas.

Siguen existiendo picos de trabajo imposibles de cubrir. Pero las noches… las noches son épicas. A partir de las 21:00 horas, el personal prácticamente desaparece mientras aterrizan todos los vuelos británicos, que no perdonan ni una sola asistencia.

Como ya no queda personal, se activa un protocolo de mínimos, solo se intentan cubrir los casos más críticos, como pasajeros invidentes o WCHC, el resto se desatiende por completo, tanto en salidas como en llegadas. Si el pasajero no quiere quedarse en tierra, no le queda otra que embarcar por su propio pie.

Este caos es nuestro día a día, y ya era así mucho antes de la huelga. A Adelte no le importa ni la falta de personal ni la atención que necesitan los pasajeros; prefiere seguir abandonando a trabajadores y usuarios a su suerte.