5 de junio
Una jornada más de huelga y, de nuevo, se vuelven a vivir momentos críticos por la falta de personal. El colapso se nota especialmente a mediodía, cuando los usuarios tienen que esperar más de 30 minutos para ser atendidos.
Sin embargo, esto no es ninguna novedad, antes de los paros la situación ya era idéntica. Ante la desesperación, muchos desisten y optan por irse a las puertas de embarque sin ningún tipo de asistencia. Un abandono que, al final, es exactamente lo que le conviene a la empresa.