Día 38 de huelga

2 de julio

Cada día es una copia idéntica del anterior, la desmotivación es absoluta. Hemos entrado en una dinámica irreversible donde la plantilla ya no espera absolutamente nada de la empresa.

Hemos alcanzado un punto de inflexión casi definitivo. La realidad es clara, la única solución real es que Adelte desaparezca de nuestras vidas para siempre.

Incluso si se llegara a algún tipo de acuerdo parche, la confianza está rota. Es completamente imposible volver a trabajar con las ganas, el compromiso y la ilusión de antes.

Día 37 de huelga

1 de julio

El colapso del servicio, entre el abandono de Aena y el castigo al trabajador

Más momentos de caos, más escenas de colas interminables y más pasajeros descontentos. Mientras tanto, ni un solo acercamiento ni intento de mediación por parte de Aena. El servicio está completamente abandonado en manos de unos trabajadores que, en su día a día, ya hacen todo lo que pueden.

Parece que ya no importa absolutamente nada: ni los pasajeros, ni los aviones, ni las compañías, ni las pérdidas de vuelos. Nada. Solo es un día más de descontento generalizado y sin la más mínima perspectiva de mejora.

Y por si fuera poco, llega la paradoja de siempre. Como según sus «datos históricos» julio y agosto son misteriosamente «meses de poco trabajo», lo que toca ahora es una bajada de horas contractuales. El resultado es evidente: más penurias para la plantilla, más caos para el aeropuerto y menos sueldo para el trabajador.

Brillante. Vamos por el buen camino.

Día 36 de huelga

30 de junio

El día a día en el aeropuerto, La realidad de la huelga

Otra jornada más marcada por lo mismo de siempre; no hay mucho más que añadir. Es un día más en el que ni Aena ni Adelte mueven un solo dedo para arreglar esta situación. Al final, todo parece una estrategia deliberada para reducir el servicio a lo estrictamente mínimo, perjudicando a todos aquellos usuarios que lo solicitan por ir tarde, por no caminar o por cualquier otro motivo.

La cuestión es que, como siempre, las consecuencias las pagamos los de siempre.

La crispación está alcanzando niveles realmente preocupantes. Mientras que algunos pasajeros entienden el motivo de la huelga y muestran paciencia, otros se niegan a comprenderlo. Se ponen nerviosos y ahí es cuando empiezan las amenazas y los intentos de agresión contra un personal que poco o nada puede hacer. Somos los que somos.

Para colmo, tampoco ayudan algunas compañías aéreas. No quieren entender que los que estamos aquí solo venimos a trabajar y que no está en nuestras manos hacer milagros. Si no hay medios, toca esperar, tanto en la facturación como en las llegadas. Es inadmisible que, a estas alturas, haya gente que todavía no sea capaz de entender algo tan básico.

Día 35 de huelga

29 de junio

El caos de la asistencia en el aeropuerto: un negocio millonario a costa de los pasajeros

​Lo que se está viviendo estos días es demencial y profundamente preocupante. La falta de personal ha dejado turnos totalmente descubiertos, especialmente en la franja nocturna. Es precisamente a esas horas cuando llegan la mayoría de los vuelos procedentes de Inglaterra, repletos de pasajeros que requieren el servicio de asistencia (PMR).

​La realidad es desoladora: se les abandona a su suerte. La consigna oculta parece ser drástica: o embarcan por su cuenta, o se quedan en tierra. Mientras tanto, ni un solo responsable da la cara; todos se esconden en sus oficinas durante el día y por la noche se van a sus casas, blindándose para no ver los problemas ni recibir llamadas.

​Un colapso diario sin responsables

​La gestión de las llegadas empeora cada día:

  • De 15 a 20 vuelos en distintas franjas horarias se quedan sin cubrir por falta de manos.
  • Solo se atiende a quienes reclaman desesperadamente mediante llamadas telefónicas de última hora.
  • En el horario de noche 3 conductores y 2 ó 3 agentes para cubrir todos los vuelos de llegada y salida con el agravante de que a partir de las 22 horas ya no hay control de pasaporte en llegadas y hay que llevar a los pmr a un montacargas donde quedan abandonados, y como resultado, estos pasajeros entre que son recogidos en el avión, dejados en el montacargas, pasan el control de pasaporte y en el hipotético caso de que sean recogidos para acompañarlos hasta recoger su equipaje pasan más tiempo con todo este trámite que lo que dura su vuelo.

​De este despropósito, Aena es la responsable absoluta. Es inadmisible que no tome ninguna medida drástica contra Adelte, la empresa adjudicataria del servicio, que incumple sus obligaciones impunemente.

La cruda realidad: Estamos ante una red de sinvergüenzas a los que solo les interesa el dinero. No les importan los pasajeros, ni su dignidad, ni sus necesidades.

​Propaganda vs. Realidad

​Que nadie se deje engañar por su propaganda sobre «el mejor aeropuerto» o las supuestas mejoras que están implementando. Todo es una fachada comercial. Las grandes inversiones solo sirven para llenar los bolsillos de unos pocos; basta con mirar cómo cotiza Aena en bolsa para entender cuáles son sus verdaderas prioridades.

​Para ellos, todo es negocio y dinero. Las personas, simplemente, no les importan.

Día 34 de huelga

28 de junio

​Una preocupante falta de empatía en la gestión aeroportuaria

​Parece no importar el agotamiento ni el sufrimiento de los pasajeros que, con gran dificultad, intentan alcanzar sus puertas de embarque o recoger su equipaje. Tampoco parece importar la impotencia de los familiares que esperan en la zona de llegadas.

Es evidente que la comodidad y el bienestar de los usuarios no figuran entre las prioridades de Adelte ni de Aena, cuya gestión actual demuestra una total falta de consideración hacia las personas.

Día 33 de huelga

27 de junio

Más de lo mismo de cada día, pero agravado por ser un sábado de finales de junio. El volumen de pasajeros es altísimo; tanto que las terminales están a reventar y no cabe ni un alfiler. Hay una saturación absoluta por todos lados y, como no podía ser de otra forma, el servicio de PMR está totalmente colapsado.

En llegadas, salidas y facturación, todos los pasajeros y compañías permanecen a la espera, teniendo que embarcar solos. Y mientras tanto, al igual que en los días anteriores, ni Adelte ni AENA hacen absolutamente nada.

Día 32 de huegla

26 de junio


Indescriptible es lo que se está viviendo en el día a día de esta huelga, es como una ciudad sin ley. Ya todo da igual y no importa nada; ni pasajeros, ni vuelos, ni compañías… ya solo lo urgente y poco más.

Por si fuera poco, el descontrol de la empresa Adelte para el envío de servicios mínimos es algo inaudito. Han pasado de enviar los mensajes por SMS desde varios números diferentes, o desde Recursos Humanos, a hacerlo por correo electrónico que en muchas ocasiones va directo al spam. Por eso hay que mirarlo todo muy bien (SMS, correo electrónico…) y a saber cuál será la nueva ocurrencia de esta empresa que ya ha perdido el norte y el rumbo.

Día 31 de huelga

25 de junio

Sin novedades en el aeropuerto, la situación sigue igual, marcada por la falta de personal, largas colas y pasajeros exhaustos. El teléfono no deja de sonar con usuarios que exigen saber cuándo se atenderá su vuelo, afectando tanto a las llegadas como a las salidas.

El intenso calor agrava el panorama y, ante la falta de respuestas por parte de Adelte y Aena, a los pasajeros no les queda otra opción que seguir esperando.

Día 30 de huelga

24 de junio

Los problemas colapsan tanto a los pasajeros como al personal de asistencia PMR y a las aerolíneas. Aviones bloqueados en tierra y puertas de embarque saturadas por la falta de servicio. Los teléfonos no paran de sonar, pero contestar es inútil: todo el mundo exige saber cuándo llegará una ayuda que no da abasto.

¿Y los responsables? Adelte simplemente está desaparecida. Aena ni siquiera sabe si hay huelga. Ellos siguen a lo suyo: facturar con el duty-free y cobrar tasas aeroportuarias mientras el servicio se hunde.