Día 36 de huelga

30 de junio

El día a día en el aeropuerto, La realidad de la huelga

Otra jornada más marcada por lo mismo de siempre; no hay mucho más que añadir. Es un día más en el que ni Aena ni Adelte mueven un solo dedo para arreglar esta situación. Al final, todo parece una estrategia deliberada para reducir el servicio a lo estrictamente mínimo, perjudicando a todos aquellos usuarios que lo solicitan por ir tarde, por no caminar o por cualquier otro motivo.

La cuestión es que, como siempre, las consecuencias las pagamos los de siempre.

La crispación está alcanzando niveles realmente preocupantes. Mientras que algunos pasajeros entienden el motivo de la huelga y muestran paciencia, otros se niegan a comprenderlo. Se ponen nerviosos y ahí es cuando empiezan las amenazas y los intentos de agresión contra un personal que poco o nada puede hacer. Somos los que somos.

Para colmo, tampoco ayudan algunas compañías aéreas. No quieren entender que los que estamos aquí solo venimos a trabajar y que no está en nuestras manos hacer milagros. Si no hay medios, toca esperar, tanto en la facturación como en las llegadas. Es inadmisible que, a estas alturas, haya gente que todavía no sea capaz de entender algo tan básico.

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