24 de junio
Los problemas colapsan tanto a los pasajeros como al personal de asistencia PMR y a las aerolíneas. Aviones bloqueados en tierra y puertas de embarque saturadas por la falta de servicio. Los teléfonos no paran de sonar, pero contestar es inútil: todo el mundo exige saber cuándo llegará una ayuda que no da abasto.
¿Y los responsables? Adelte simplemente está desaparecida. Aena ni siquiera sabe si hay huelga. Ellos siguen a lo suyo: facturar con el duty-free y cobrar tasas aeroportuarias mientras el servicio se hunde.