21 de junio
Lo vivido hoy ha sido indescriptible y una verdadera vergüenza; no existen calificativos para una situación tan inaudita.
Mientras la plantilla soporta las consecuencias, insultos y malos tratos por parte de los usuarios, la empresa Adelte y su jefatura de servicio se desentienden de la situación. Esta falta de atención y de responsabilidad deja en un evidente estado de abandono tanto a los trabajadores como a la calidad del servicio
Solo queda esperar que las quejas lleguen a las instancias más altas y que alguien con sentido común ponga freno a esto.
Es urgente reconducir un conflicto que no beneficia a nadie.