17 de junio
A partir de hoy, la huelga pasa a ser de 24 horas e indefinida, y la situación es insostenible. Lo mismo de cada día: vuelos sin cubrir, embarques desatendidos y, para cuando logramos llegar, los PMR ya han embarcado por su cuenta. Las compañías aéreas no paran de llamar desesperadas desde las puertas de embarque o desde el parking, exigiendo saber cuándo vamos a ir.
Un caos absoluto que se resume en una realidad: cada día estamos igual de mal y la tendencia va a peor. Lo más indignante es que ni a Adelte ni a Aena parece importarles lo más mínimo.