12 de junio
Otro día más de desastre continuo: tramos horarios muy difíciles de gestionar, servicios mínimos al máximo, correr de un lado a otro, pérdidas de vuelos y largas esperas. Los vuelos de llegada se quedan aguardando y la situación en la zona de equipajes es aún peor.
La noche es devastadora; si durante el día se vive un caos, de noche es indescriptible. Una auténtica vergüenza.