9 de junio
Un día más, tanto los pasajeros como los trabajadores vuelven a sufrir los efectos de esta huelga y sus correspondientes paros parciales. Aunque durante estos paros se hace evidente la falta de personal —incluso con unos servicios mínimos superiores al 95%—, la realidad es que la escasez de plantilla se sufre también en el día a día, fuera de los periodos de huelga.
A pesar de esta situación, los trabajadores siguen dándolo todo y haciendo lo posible para que ningún pasajero se quede en tierra. Mientras tanto, la empresa continúa sin mostrar disposición al diálogo y niega la evidencia; en lugar de aumentar las horas del personal que ya tiene contratado, opta por incorporar a nuevos trabajadores, consolidando la precariedad como la tónica dominante.