Día 7 de huelga

1 de junio

La jornada del lunes no solo heredó los problemas del fin de semana, sino que agravó la situación en el aeropuerto de Son Sant Joan. Con el inicio de la semana laboral y turística, el impacto de la huelga del servicio PMR se intensificó, dejando en evidencia un conflicto estructural que sigue lejos de resolverse.

1. Cumplimiento estricto de los paros y máxima tensión

Los paros parciales programados para el lunes se cumplieron con un seguimiento masivo por parte de la plantilla. La indignación de los trabajadores lejos de diluirse, se ha cohesionado tras las acusaciones de esquirolaje hacia la empresa Adelte del día anterior. La plantilla mantiene el pulso firme, exigiendo el fin de la precariedad.

2. El «efecto acumulación» golpea a los pasajeros

Si el domingo fue crítico, el lunes sumó el desgaste de los retrasos acumulados. Los usuarios con movilidad reducida volvieron a ser los grandes damnificados de la jornada:

Se repitieron las imágenes de viajeros esperando, dependiendo de la solidaridad de otros viajeros o realizar esfuerzos físicos desaconsejados para su salud para no perder sus conexiones aéreas.

3. Las aerolíneas, al límite de su capacidad logística

Un factor clave de la jornada del lunes ha sido el creciente malestar de las compañías aéreas. El personal de tierra y de cabina de las diferentes aerolíneas tuvo que multiplicarse para asumir las tareas de desembarque y traslado de los pasajeros afectados. Las compañías advierten de que esta situación no solo es insostenible para sus trabajadores, sino que altera gravemente la puntualidad de los vuelos (efecto dominó) en todo el espacio aéreo.

4. Bloqueo absoluto por parte de Adelte

A pesar del caos visible en la terminal y de las protestas, la dirección de Adelte no ha mostrado intenciones de ceder ni de convocar un comité de crisis de urgencia. Los sindicatos ya avisan de que, ante este inmovilismo, la presión social e institucional irá en aumento durante los próximos días, apuntando también a la responsabilidad subsidiaria de AENA.

El lunes demostró que la huelga ya no es un problema puntual del fin de semana, sino una crisis logística diaria que amenaza con colapsar la campaña turística si nadie frena la postura de la empresa concesionaria.

Y… que pasa con las pda, no funcionan, no se pueden asignar servicios, no se puede usar la app, no hay datos , todo a través del ordenador. Será esta otra forma que se ha inventado la empresa para justificar los retrasos?

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